top of page

¿Está Quintana Roo al borde de una recesión económica?


Análisis de la Economía Quintanarroense.

La economía de Quintana Roo ha experimentado un crecimiento notable en años recientes, con un impacto considerable proveniente del sector turístico y de grandes obras de infraestructura como el Tren Maya. En 2023, el Producto Interno Bruto (PIB) del estado se disparó un 13.86%, reflejando un dinamismo económico impulsado por estos proyectos gubernamentales. Sin embargo, este crecimiento vertiginoso pronto dio paso a preocupantes proyecciones de contracción para los años 2024 y 2025, que se estiman en -3.93% y -9.66%, respectivamente. Este cambio drástico sugiere que la economía quintanarroense podría estar al borde de una recesión.

Y el último trimestre del 2025 la baja ocupación hotelera y afluencia de turistas nos dio una temporada baja que mostró el rostro cruel de la falta de potencia económica en la región, vimos casos como el de Tulum que incluso produjo una ruptura de burbuja inmobiliaria, bajas y contracción en toda la Riviera Maya y Cancún donde la renta vacacional por primera vez menguó y redujo su alta ocupación según informes y otros medios.

Las señales de esta recesión no son menores. Los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) muestran una caída interanual que al inicio de 2025 alcanzó un preocupante -9.83%. Si bien se observó un repunte parcial en el segundo trimestre del año, este avance no logra contrarrestar la pérdida acumulada. Además, indicadores clave en el sector turístico, como la afluencia de visitantes y la ocupación hotelera, han registrado cifras decrecientes, lo que constituye una clara señal de debilidad en la actividad económica del estado.

La economía de Quintana Roo está profundamente arraigada al sector turístico, lo que presenta un riesgo inherente. La dependencia de este sector significa que cualquier cambio en la dinámica del turismo global puede tener repercusiones instantáneas y devastadoras. Las proyecciones indican que la afluencia de turistas seguirá en descenso, lo que no solo afecta el ingreso de divisas, sino que también repercute en la ocupación y la rentabilidad de los hoteles y restaurantes, pilares fundamentales de la economía estatal.

Otro factor de riesgo significativo es la finalización de grandes proyectos de infraestructura, especialmente la construcción del Tren Maya. Estos proyectos han generado un considerable dinamismo económico a través de la inversión pública. Sin embargo, a medida que estas obras se concluyen, se anticipa una contracción en el sector de la construcción, afectando el empleo y la inversión en el estado. Se estima que la inversión pública para 2025 será significativamente menor, eliminando un motor crucial de crecimiento económico.

Además, es importante considerar la debilidad en otros sectores que tradicionalmente contribuyen al PIB. Datos recientes sugieren caídas notables en las actividades primarias y secundarias, con el sector agrícola y la construcción mostrando fuertes contracciones. Este debilitamiento en múltiples frentes indica que la economía quintanarroense no solo está sufriendo de una desaceleración temporal, sino que podría estar enfrentando una reestructuración profunda, cuyas consecuencias se sienten en toda la comarca económica.

El impacto de una contracción económica también se reflejará en las finanzas públicas del estado. La reducción en la actividad económica lleva, inevitablemente, a una disminución en la recaudación de impuestos locales. Esta situación compromete la capacidad del gobierno para financiar proyectos esenciales y mantener servicios públicos, que son vitales para el bienestar de la población.

En conclusión, la economía de Quintana Roo parece estar en una fase de desaceleración significativa. Las proyecciones de contracción, la dependencia del sector turístico, el fin de proyectos de infraestructura y las caídas en otros sectores, son advertencias de que debemos actuar con urgencia. Implementar estrategias dirigidas a diversificar la economía, fomentar la inversión y mejorar la eficiencia en la recaudación de impuestos es fundamental para mitigar estos riesgos y garantizar un futuro económico más estable. Sin tales medidas, la economían de Quintana Roo corre el riesgo de caer hacia una recesión prolongada, con efectos dolorosos para su población.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page